Cómo «La Tía» narco reclutaba a jóvenes vulnerables para vender droga en Villa La Angostura

Vanesa Morales, alias "La Tía", reclutaba menores vulnerables para vender droga en Villa La Angostura. Foto Prefectura Naval Argentina.

Hace unos días, detuvieron en el barrio El Mallín a “La Tía”, la mujer narco que reclutaba a “soldaditos” para vender droga.

Bajo la apariencia de una protectora de niños sin hogar, Vanesa Verónica Morales, conocida como «La Tía», construyó en Villa La Angostura un sistema perverso de reclutamiento. No era solo una vendedora de droga, sino una mujer que supo explotar la vulnerabilidad de adolescentes para convertirlos en «soldaditos» piezas clave de su red de narcomenudeo.

Los jóvenes que llegaban a su casa en el barrio Mallín no eran simples colaboradores: eran chicos que buscaban un hogar y que, en muchos casos, ya habían pasado por el sistema de protección judicial. En lugar de encontrar refugio, eran absorbidos por un negocio ilegal donde la lealtad se compraba con dinero, drogas y un falso sentido de pertenencia.

La denuncia que expuso la red 

El inicio de su caída comenzó con un robo menor. Un vecino denunció que un grupo de adolescentes había entrado a su casa y sustraído una bicicleta y un taladro.

Bajo ese contexto, efectivos de la Comisaría 28 siguieron el rastro de jóvenes que habían cometido el robo. Tras tareas de vigilancia e investigación, determinaron que se refugiaban en la vivienda de la sospechosa.

Con la última orden de allanamiento en mano, la Policía ingresó a la casa de «La Tía» con la intención de recuperar los objetos sustraídos. Pero lo que encontraron fue mucho más grave: dos armas de fuego -un revólver calibre 22 y una pistola 9 mm-, municiones y una cantidad de droga que sorprendió incluso a los investigadores.

En una primera inspección, los agentes hallaron 33 envoltorios de cocaína escondidos en la vivienda. Sin embargo, al profundizar la búsqueda, dieron con un cargamento mayor: dos «ladrillos» de cocaína de máxima pureza, con un peso total de 2,5 kilos. También secuestraron balanzas de precisión, celulares y más de un millón y medio de pesos en efectivo. Así, dieron paso a la Justicia Federal para que realice las diligencias desde la Fiscalía Descentralizada de Zapala.

El método de «La Tía»: de la calle a la venta de droga

Según trascendió, «La Tía» identificaba a adolescentes sin hogar o en conflicto con sus familias. Su casa se convertía en un refugio donde les ofrecía comida, techo y afecto. Pero esa «protección» tenía un costo: debían trabajar para ella.

Primero, los hacía moverse por distintos barrios con encargos menores. Luego, los enviaba a vender cocaína y marihuana en la zona. No solo les daba droga, sino que les enseñaba cómo actuar ante la policía, a quién vender y cómo manejar el dinero. La mayoría se desplazaba en motos robadas o a pie, evitando controles.

Una estructura organizada con adolescentes en riesgo

Las autoridades descubrieron que varios de los jóvenes reclutados por «La Tía» estaban bajo resguardo judicial. Pero sin una contención efectiva, terminaban en su casa, donde encontraban una figura materna que, en realidad, los explotaba.

A cambio de su lealtad, ella les proporcionaba dinero, los protegía de conflictos callejeros y les daba un lugar en su «familia». Sin embargo, también los obligaba a cometer delitos para mantener su control. Algunos debían amenazar vecinos, otros robar objetos para venderlos y financiar la compra de más droga.

Un golpe al narcomenudeo en Villa La Angostura

En enero, Morales había sido allanada, pero no quedó detenida. Sin embargo, en esta nueva redada, la Prefectura halló más cocaína y pruebas irrefutables de su rol en la red de narcomenudeo. Esta vez, la Justicia Federal ordenó su detención inmediata.

Mientras la causa avanza, queda en evidencia la falta de contención para los chicos en situación de vulnerabilidad, un factor clave que «La Tía» supo aprovechar para su beneficio.(Río Negro)

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